15.10.06

Caída de un bretel a mediodía





A Gabriela Franco

Amanece bajo un cielo de sombra.
Los pájaros saludan a la luz.
En los ojos inquietos
las nubes pasan
como carrozas de agua.

Tras la ventana duermen
ignorantes del día.
Amparados
en la horqueta del abrazo.

Cae su bretel
como la noche.
Su hombro de luna
embriagado de azul.

Pero, ¿cómo?
Si es mediodía y suspiran
sus párpados de humo.

Con los ojos cerrados
busca a tientas.
Hay una leve
incitación del aliento.

Es así.
Ningún detalle más,
ni otra cosa que pedir:
que llovizne sobre el vidrio,
que el agua cante
su música ciega.