15.10.06

Un juego: "haikuizar" poemas



Estos haikus nacieron de un juego: “haikuizar” un poema cualquiera. Se lee un poema, se extrae su “esencia” o su tema y se “haikuiza”. Aquí van algunos ejemplos: primero está el poema en el que me basé y luego el haiku que me inspiró.

Wang Nan Che
(Dinastía Song)

El esplendor de las montañas bordea por entero
el esplendor del agua.
El perfume de los lotos y de las castañas acuáticas
se extiende a diez mil lis y sube hasta la
balaustrada en que me apoyo.
Acariciado por el viento suave, bajo la clara luna,
¿cómo inquietarse por las cosas humanas?
Me entrego enteramente al aroma que viene del Sur
en alas de la fresca brisa.

El suave viento roza
las altas hierbas.
Susurro del corazón.


¡Oh, el aseo prolijo de mi choza! Todo está inmaculado,
no hay lugar para el musgo.
Los árboles en flor, por mi mano plantados, ya forman avenida.
Hay un río que protege mis campos y acrece su frescura.
Dos colinas se alzan como pórticos y parecen marcar
el camino hacia el verde follaje.

Los árboles plantados
forman camino.
Mis ojos son el río.


Sia Ching
(República)

El sol ya recogió todas sus sombras,
el aire contiene su aliento.
El sueño marca las verdes pupilas del gato
con su oro nocturno.

Sueñan profundamente todos; el mundo
se sumerge en un reposo virgen.
Al fin la laboriosa abeja apaga su zumbido
y se retira a descansar en el corazón de una rosa.

La noche está cerrada.
Ya todos duermen
en su negro silencio.


Mao Tse Tung (1893-1976)

Año Nuevo
(Enero de 1930)

Yu Joa, Chin Liu, Kuei Joa;
lugares que atraviesa un estrecho sendero, entre frondosos bosques, resbaladizos musgos.
Desde allá, adonde vamos hoy,
la mirada domina la montaña Yu Yi;
en la cima del monte, en lo hondo del valle,
el viento desenrolla la bandera como si fuera una pintura.

Por estrecho sendero
vamos andando.
El viento es mi bandera.


Cheu Pan Yen, China
Dinastía Song

Cuchillos que recuerdan el agua.
Sal blanca que parece nieve.
Ella, con sus afilados dedos, desgaja otra naranja.
Ya comienza a estar tibia la alcoba de brocado,
y se aspira insistente el perfume de almizcle.
Sentada frente a mí, toca el laúd...
Me pregunta en voz queda:
¿Dónde vas esta noche?
Ya la tercera alerta dieron en la muralla.
Resbalará el caballo sobre la blanca helada...
¿No sería mejor que te quedaras?
¡La calle está tan sola!

Ya comienza a estar tibia
la cama blanca.
Cuchillos en el agua.

2 Comments:

Blogger Jorge Alberdi said...

Eduardo:
'Haikuizar'. Me recuerda a un intento poético que llamo 'Trazas', donde, en no más de tres versos,se salta de una imagen a otra opuesta, o distante. A veces, ese auto corsé, me pone muy cerca del haiku, aunque no lo sea.
Saludos

4:13 p. m.  
Blogger Ann Celia said...

me agrada tu blog de sobremanera.

6:57 p. m.  

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